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La llegada de la Navidad y los Reyes Magos son dos de los momentos más especiales del año, sobre todo para los más pequeños. Fiestas cargadas de Ilusión y muchos regalos. Por eso, desde nuestra experiencia como clínica veterinaria, hay un mensaje que no nos cansamos de repetir cada año: una mascota no es un regalo impulsivo, es un compromiso a largo plazo.

Regalar un animal implica mucho más que la emoción del primer día. Supone asumir una responsabilidad diaria que afectará a toda la familia durante años.

Perros, gatos y otros animales de compañía no son juguetes ni regalos que puedan devolverse si no encajan con nuestro estilo de vida. Son seres vivos con necesidades físicas, emocionales y sanitarias que dependerán completamente de nosotros.

Una mascota es un ser vivo con muchas necesidades

Por eso, antes de introducir una mascota en la familia te invitamos a hacerte estas preguntas:

  • ¿Todos los miembros de la familia están de acuerdo?
  • ¿Disponemos de tiempo y espacio para su atención diaria?
  • ¿Podemos asumir los gastos veterinarios, alimentación y cuidados básicos?
  • ¿Nuestro ritmo de vida es compatible con un animal?

Responder sinceramente a estas preguntas, por mucha ilusión que nos haga, es el primer paso para convertirnos en unos tutores responsables.

Necesidades de cualquier mascota que hay que asumir

La imagen del cachorro bajo el árbol es entrañable, pero la realidad empieza después.

Como veterinarias, insistimos en que la salud del animal debe ser una prioridad desde el primer momento. Controles veterinarios, prevención de enfermedades, identificación con microchip y una correcta alimentación son pilares básicos para garantizar su bienestar. Por eso, en Ágora Veterinaria contamos con el Plan Amigo, que incluye diferentes ventajas en todos nuestros servicios para facilitaros el seguimiento y control de vuestra mascota.

Porque un animal sano y bien cuidado no solo vive más, sino que también se integra mejor en la familia y desarrolla un comportamiento equilibrado.

A esto hay que añadir tiempo, constancia y una buena dosis de paciencia, especialmente cuando se trata de cachorros, ya que atraviesan una fase de aprendizaje en la que es normal que cometan pequeñas travesuras propias de su adaptación al entorno, en las que se incluyan mordisqueo de objetos y mobiliario, así como tener siempre la fregona a mano.

¿Cuál es la mejor alternativa para adquirir un perro o un gato?

Si hay dudas, una buena opción es no regalar directamente la mascota, sino regalar la experiencia:

  • Ir a informarse en familia.
  • Visitar protectoras y dedicar un ratito de vuestro tiempo a conocer la realidad de los animales abandonados, así como colaborar con los voluntarios en las diferentes opciones que ofrezcan, como el paseo de perros.
  • Acudir a una clínica veterinaria para resolver dudas y conocer de manos de expertos todo lo que va a implicar integrar un perro o gato en tu familia.
  • Preparar el hogar con antelación.

De esta forma, la llegada de la mascota se convierte en una decisión consensuada y responsable, pensada tanto para la familia como para el propio animal.

Nuestro punto de vista como clínica veterinaria

En Ágora Veterinaria creemos firmemente que un peludo puede ser uno de los mejores regalos que te puede traer la vida, pero solo cuando llega a un hogar preparado para cuidarlo, respetarlo y acompañarlo durante todas las etapas de su vida.

Así que estos Reyes, apostemos por la responsabilidad, el compromiso y el bienestar animal. Porque regalar una mascota es regalar una vida… y eso bien merece ser pensado con calma.