Sintomas de leishmaniosis en perros y claves para prevenirla
Leishmaniosis en perros: síntomas de alerta, serología y vacuna Una herida que no termina de curar, pérdida de peso o...
Una herida que no termina de curar, pérdida de peso o un cansancio poco habitual pueden ser señales de leishmaniosis. Sin embargo, un perro infectado también puede pasar un tiempo sin mostrar cambios evidentes. Por eso, observarlo en casa y mantener sus controles veterinarios es tan importante.
En Ágora, nuestra clínica veterinaria en Alcoy, queremos ayudarte a reconocer los signos de alerta y explicarte qué papel tienen la serología y la vacuna frente a la leishmania. Revisar su protección y realizar las pruebas indicadas permite actuar sin esperar a que la enfermedad avance.
La leishmaniosis canina es una enfermedad causada por el parásito Leishmania infantum, que se transmite principalmente mediante la picadura de un flebótomo infectado. Puede afectar a la piel y a distintos órganos, incluidos los riñones.
La Comunitat Valenciana es una zona endémica: el parásito circula en nuestro entorno durante todo el año y existe riesgo de infección. Su prevención forma parte del cuidado habitual de los perros que viven en Alcoy y la provincia de Alicante.
Aunque la actividad del flebótomo suele aumentar durante los meses cálidos, el incremento de la temperatura en las ciudades facilita su presencia durante cualquier mes del año. Encuentra refugio y lugares de cría en zonas sombrías con humedad y materia orgánica, como jardines con restos vegetales acumulados, grietas de muros o alcantarillados. Por eso, la prevención también es importante para los perros que viven en la ciudad y no conviene suspender la protección automáticamente al terminar el verano.
La enfermedad no se manifiesta igual en todos los animales. Algunos signos que justifican una consulta son:
Estos síntomas también aparecen en otras enfermedades. Reconocerlos sirve para pedir una valoración, pero no permite diagnosticar leishmaniosis en casa. Si observas alguno, consulta sin esperar a la siguiente revisión anual.
La serología Leishnania busca anticuerpos en una muestra de sangre. Ayuda a estudiar una posible infección, incluso en perros aparentemente sanos.
El test rápido ofrece un resultado cualitativo, positivo o negativo, y puede utilizarse como primera aproximación. La serología cuantitativa mide el nivel de anticuerpos y aporta información para interpretar el caso y planificar el seguimiento.
Un resultado positivo debe valorarse junto con la exploración y las demás pruebas: estar infectado no equivale necesariamente a haber desarrollado la enfermedad. Según el caso, puede ser necesario completar el estudio con análisis de sangre y orina u otras técnicas, como la PCR.
También es importante conocer el límite de un resultado negativo: si la infección es reciente, todavía puede no haber anticuerpos detectables. Ante síntomas o una sospecha fundada, nuestras veterinarias valorarán si conviene ampliar o repetir las pruebas.
Aunque tradicionalmente se aconsejaba realizar el control unos tres meses después de la temporada de mayor actividad del flebótomo, las condiciones ambientales actuales hacen necesario contemplar el riesgo de transmisión durante todo el año, especialmente en zonas endémicas como la nuestra. Por ello, se recomienda mantener la prevención y el seguimiento veterinario durante todo el año, sin limitar los controles a una estación concreta.
En zonas endémicas, el control serológico anual forma parte del seguimiento recomendado para detectar infecciones que pueden pasar inadvertidas. Su frecuencia se ajusta a cada animal.
Si hay signos compatibles, el estudio debe hacerse cuando aparecen: no hay que esperar a una fecha del calendario. Antes de iniciar la vacunación también es
necesario valorar su salud y realizar las pruebas indicadas.
Lo primero que hay que tener claro es que la vacuna no evita la picadura ni la transmisión de la Leishmania, lo que conseguimos es ayudar a reducir el riesgo de que la infección progrese y el perro desarrolle leishmaniosis clínica. Para evitar la picadura utilizaremos los antiparasitarios externos adecuados.
Es una medida que merece la pena valorar en una zona endémica como la nuestra, especialmente cuando existe mayor exposición al flebótomo.
La vacunación está indicada, según la vacuna empleada y su ficha técnica, en perros sanos a partir de los seis meses de edad. Antes de administrarla se debe comprobar que el animal reúne los requisitos y estudiar una posible infección. Nuestras veterinarias te orientarán sobre la pauta y las revacunaciones que le corresponden.
La protección no es inmediata ni absoluta. Vacunar no evita todas las infecciones ni sustituye a los repelentes. La vacuna y la prevención de picaduras cumplen funciones complementarias.
Si tu perro todavía no está vacunado o no recuerdas cuándo le corresponde la siguiente dosis, pide cita para revisar su plan preventivo.
Además de valorar la vacuna y mantener los controles veterinarios:
Utiliza collares y pipetas con permetrinas con eficacia frente al flebótomo, siguiendo la pauta indicada. No todos los antiparasitarios ofrecen esa protección.
Reduce la exposición al aire libre desde el atardecer hasta el amanecer, cuando el insecto suele estar más activo.
Procura que tu perro duerma dentro de casa y utiliza mosquiteras de malla fina, ya que su reducido tamaño permite al flebótomo atravesar las mosquiteras convencionales.
Consulta antes de interrumpir la prevención por un cambio de estación.
¿Has observado algún cambio en tu perro? ¿Le corresponde su control o quieres vacunarlo frente a la leishmania?
En Ágora Veterinaria, en Alcoy, valoramos su estado de salud, te orientamos sobre las pruebas de leishmaniosis adecuadas y revisamos su protección según su edad y forma de vida.
No esperes a que los síntomas sean evidentes para revisar su prevención. Y si ya has detectado algún signo de alerta, solicita una consulta.
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